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Alejandro Félix Raimundo

 

 Relatos

 

I

La paradoja secreta , o el secreto paradójico
 
En una ciudad de Oriente , cuyo nombre fue entregado al olvido por las sucesivas generaciones , unos esotéricos decidieron iniciar a un grupo de jóvenes egregios en las doctrinas más herméticas . Tras años de entrenamiento , jalonados por las incertidumbres mas recias , los discípulos más aventajados comenzaron a resolver uno a uno los intrincados enigmas . Una vez que hubo dado cuenta de casi todos los misterios , el más dotado- o acaso el más osado - de todos los alumnos ,intento pararse ante la última puerta de la sabiduría , a los efectos de resolver el más recóndito de los misterios . Al ver que fracasaba en su intento , terminó por rendirse y preguntó a los maestros cual era ese secreto que él había intentado en vano revelar .
    _ el secreto , le dijo el más viejo de los sabios , es que la sabiduría no existe , y que el más difundido de los secretos es siempre el más difícil de revelar.

 

La orilla perdida

    

       El dictador recorrió la figura del demonio con lentitud, como un general que pasa revista a sus tropas y finalmente exclamó

_!caramba!_, no pensé jamás que usted fuera tan bello, las imágenes suyas que circulan por la tierra impresionan por su fealdad.

_-tonterías –replicó el demonio ._ Argumentos que utilizan los religiosos , como raras veces logran que los hombres amen a un Dios, prefieren hacer que me teman a mí._Siéntete como en tu casa , le dijo ,  mientras se dibujaba en su rostro una sonrisa sarcástica que sí le pareció al autócrata adecuada a las representaciones terrenales del  ángel de la sombra.

      Una vez que hubo dicho esto el gran enemigo desapareció ,  y el dictador estuvo mucho “tiempo” sin verlo , tanto que llegó a pensar que sólo se trataba de una aparición ,  que no había en ese sitio nada que no fuera irreal, que solamente era un sueño . Mientras más se adentraba en ese espacio que le había sido concedido , más oscuro parecía tornarse el ámbito ; pero a pesar de todo, siempre se podía ver . En ese paisaje lóbrego fue testigo de las cosas más extrañas , de cosas que su imaginación no había podido siquiera presentir. Demoró mucho tiempo en experimentar el horror perfecto de ese sitio , tanto como en  comprender el significado que éste tenía para los otros , o al menos en interpretarlo a fuerza de permanente observación  . Él que tan duro e injusto había sido en vida con algunos hombres, sintió en ese momento una solidaridad genérica al observar a las figuras quejumbrosas que eran sometidas a un sufrimiento que no impresionaba por lo brutal , sino por lo sádico y sutil .  Vio figuras que trataban de acercarse a los otros desesperadamente , y cuando estaban a punto de lograrlo , enmudecían y eran echados por una fuerza misteriosa hacia atrás . En el último instante , llevados por el deseo de superar esa barrera invisible e infranqueable , estiraban sus manos hacia los otros, fracasando en su intento de conectarse, aun cuando no sea por un sentido tan primario como el del tacto , con los demás.

     Otros giraban en torno a los otros contemplándolos continuamente , pero se encontraban en una situación terriblemente dolorosa , porque habían sido privados de su lenguaje y de gran parte de su memoria , por lo cual no alcanzaban a identificar a esas figuras que , no obstante , parecían  familiares. Vio individuos obligados a comer siempre lo mismo con evidente repulsión. Mientras observaba todo esto y reflexionaba – cosa que le resultaba cada vez más difícil_; llegó a la conclusión de que todas esas situaciones , aun cuando incidieran en su ánimo , no lo afectaban directamente, que debía haber una condena que le correspondiera , un castigo pensado para él . Se encontraba meditando acerca de estas cuestiones cuando el dueño de ese imperio se hizo presente de pronto , con voz pausada le dijo :

_ ¿Cómo la estás pasando? 

El dictador , captando inmediatamente el sentido irónico de esos términos, respondió :

_ Si estoy acá es porque debo tener un castigo .

_Así parece contestó el demonio

_   Entonces dejémonos de vueltas , quiero saber cual es  el castigo reservado para mí _contestó el autócrata , un tanto molesto .

_ No temas-fue la respuesta –Para ti el castigo será leve ; después de todo durante tu vida has sabido servirme muy bien.

     El dictador no se hizo muchas ilusiones e insistió en conocer el destino que le esperaba.

    _Y bien dijo entonces Satán- como un reconocimiento por los deberes cumplidos te dejaré conducir un ejército por toda la eternidad. Tus soldados aceptarán tus órdenes incondicionalmente ,vestirán como tu quieras, e imitarán tu manera de caminar.

_ ¿Eso es un castigo?- pregunto el déspota , quien para entonces se encontraba entre asombrado y eufórico.

 Todavía no he terminado interrumpió secamente el demonio, hay otra condición que no he de revelarte hasta que el castigo se haya puesto en marcha, ya que de lo contrario éste no sería tal .

    Una vez que hubo terminado de decir esto hizo una pausa y agregó:

  _ Claro que si no te satisface este castigo puedo imaginar otro peor._

Sin pensarlo dos veces, el castigo fue aceptado por el condenado, limitándose luego a esperar que el mismo comenzara .

   Instantes después unos hombres sin rostro se le acercaron , lo alzaron en vilo y lo condujeron a través de un túnel oscuro y silencioso . Mientras esto ocurría , un sentimiento de pavor cósmico se iba apoderando de él .¿Por qué el demonio lo había tratado con tanta deferencia si lo tenía completamente a su merced?¿Por qué le había ocultado, en parte, la pena que le esperaba en vez de introducirlo de lleno en su horror? ...de pronto la oscuridad y el silencio fueron reemplazados por una penumbra y un coro de voces lánguidas que llegaban débilmente hasta sus oídos . El paisaje que se encontraba ante sus ojos era el un territorio llano iluminado por amplios reflectores ; por el se desplazaban miles de hombres de elevada estatura , cuerpo atlético y hermosas facciones que parecían caminar con desgano y miraban hacia el suelo con resignación. Parecían moverse en forma mecanizada, como si fueran autómatas , y sus rostros no dejaban trasuntar ninguna emoción.

     Cuando el condenado se asomó por la boca del túnel los hombres(de alguna manera hay que llamarlos , pese a su infrahumana condición ) se volvieron instintivamente hacia él y al verlo , algo apreció cambiar repentinamente en ellos , sus miradas recuperaron el brillo y la vida pareció regresar a sus espíritus, aunque sus maneras parecieran impersonales y estereotipadas.

     Mientras, los reflectores que iluminaban el campo habían aumentado considerablemente su potencia y el autócrata pudo entonces observar que el campo estaba limitado por un río turbio y poco caudaloso , y al fijar su vista en la orilla opuesta vio a los otros hombres por primera vez . Parecían ser la antítesis de éstos: sus pasos eran irregulares , libres ,alegres, sus miradas brillaban con intensidad, estas circunstancias y el hecho de que no parecieran percatarse de su presencia lo exasperaron.

      Se encontraba reflexionando sobre esto cuando , al darse vuelta para observar a los que ya consideraba sus hombres , advirtió que Lucifer se encontraba junto a él .

_ ¿Qué significa esto ? - preguntó señalando a los hombres de la otra orilla .

 _Nada que tu debas saber- fue la lacónica respuesta. Estos que están de este lado son tus hombres; el castigo acaba de comenzar.

    Cuando el dictador se hubo quedado solo ,se entregó de lleno a la tarea de considerar su situación . Vaya _ se decía _ para hallarme en el averno mi posición no es tan difícil, y sin embargo...tengo el temor y la esperanza de que algo terrible pueda ocurrir. Después de pensar largo rato, llegó a la conclusión de que sus temores eran infundados;  en ese sitio no podía ocurrir ningún cambio, puesto que su castigo se prolongaría por toda la eternidad . Su inquietud se debería , tal vez , a que no se había acostumbrado a la idea de que esta condición se prolongaría por una eternidad.

     Contrariamente a lo que había imaginado , la parcela del infierno que le había sido destinada no era insoportable por el fuego que reinaba en ella , sino porque resultaba sumamente monótona , y eso , después de todo, no deja de tener cierta lógica , ya que los hombres pueden acostumbrarse a cualquier castigo , excepto al de una existencia completamente invariable. En cierto momento, mientras veía pasar a sus hombres, se lamentó de que fueran tan obedientes y pensó : ¡Ah , si al menos hubiera algún soldado díscolo para hacerle sentir el rigor! . El único consuelo que le quedaba era observar obsesivamente los movimientos de los hombres que estaban en la otra orilla . Cuando lo hacía , una oscura esperanza se apoderaba de su corazón : ¡si al menos pudiera luchar contra ellos! . ¡ Si pudiera armar a ese conjunto de inútiles que tengo bajo mi mando y transformarlo en un ejército. ¡

     Mientras se encontraba pensando en eso , el demonio se presentó en su territorio y le dijo :

  _ Tengo buenas noticias para ti : Estoy dispuesto a concederte un deseo para que puedas descansar de tu dolor .

 El autócrata lo miró con desconfianza y luego dijo :

  _ ¿Cómo sé que esto no me perjudicará ? ; ¿puedes darme alguna garantía?

 _ Ninguna _ le contestó _ pero si lo prefieres puedes dejar las cosas como están .

    Después de meditar unos instantes el condenado contestó:

_ Está bien, acepto el desafío. Mi deseo es luchar contra el ejército que está en la otra orilla.

     Tras escuchar esto , el demonio le dio un plazo para organizar su ejército.

   Los hombres que estaban bajo su mando parecieron revivir por esos días . Como su jefe ellos también estaban poseídos por el ansia de luchar . Pronto pudo organizar un ejército que no tenía nada que envidiarle a aquellos que en vida supiera mandar.

      Cuando la etapa de preparación hubo finalizado , Lucifer se presentó ante él y le dijo.

 _ todo está listo , cuando tu quieras la lucha puede comenzar.

  _ estoy dispuesto _ contestó _

 _ Muy bien _ dijo el satánico personaje_ entonces quiero que sepas una cosa: cuando la lucha termine, el castigo habrá cesado para uno de los dos bandos.

     Al oír esto al dictador le brillaron los ojos , porque pensó que se le estaba ofreciendo la posibilidad de la salvación . Entonces dio a sus hombres la orden de prepararse para combatir.

    A partir de ese momento , los acontecimientos se precipitaron . El demonio había preparado el campo de batalla con la misma habilidad con la cual un director de teatro realiza la puesta en escena de su obra . El río que separaba a los dos ejércitos se secó de pronto y fue reemplazado por un terreno sinuoso y escarpado en el cual sobresalían algunas colinas . El ángel de la sombra le concedió a los adversarios del tirano una ligera superioridad en armas , cosa que el autócrata aceptó de buena gana , movido por su intensa , eterna vanidad . Cuando hubo hecho todo esto, el demonio se elevó hacia la más alta e inaccesible de las colinas para poder contemplar , desde una  mejor perspectiva, el sangriento espectáculo que estaba por comenzar.

    La batalla duró poco . Los hombres del otro bando obraron anárquicamente y se revelaron completamente ignorantes de toda táctica guerrera , por lo que fueron rotundamente derrotados , pero pelearon valerosamente hasta que no quedó ninguno en pie . Fue entonces cuando el sentenciado se presentó ante el demonio y le dijo que recordara su promesa de que el castigo terminaría para uno de los dos bandos una vez concluida la batalla .Y he cumplido – exclamó el demonio , mientras aparecía en sus labios su sarcástica sonrisa. _ El castigo ha terminado para los otros , los pocos que quedan con vida están heridos , pronto desaparecerán , en cambio tú has perdido tu última oportunidad . Seguirás liderando eternamente a este conjunto de inútiles y ya no tendrás a nadie contra quien luchar.

Y entonces , como una reminiscencia fatídica , sonaron en el alma del autócrata aquellos versos de Dante referidos al infierno : “ Dejad toda esperanza los que a este sitio entráis”.

 

 

 

 

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