Pablo Giordano
Pablo Giordano, 24 años, es autor argentino y escribe en El Especial (New Yersey/New York)
Presenta este librito de poemas por primera vez en Artegnos.
Las imágenes se suceden y las palabras, desatadas, abiertas en canal desprenden el intimismo
son
poemas por
ese paraíso de vagina y hambre esos
brazos de blancos sanitarios como
los truenos débiles y carnosos. Ni
puertos ni muelles
Cuidado
párpado no
abras tu sueño no abras
tus sueños ahora es
la carne cantándole ahora
es un canto de noche un
pájaro atrapado por la noche es
abrir las piernas como un barco / las velas es
que nos choque el colectivo la
ruta la distancia es
correr con los silencios hambrientos que
nos mate el miedo en cada esquina es
buscar allí donde no está es
hartarse esconderse
en las palabras alejarse
de ellas piernas campos noches lunas
ciegas pero
sus ojos tienen mil años y
sus manos no nacieron ha
gritado desde niño la tristeza de ser grande a
veces siendo
sano como un viento sale
a buscarla ella
conoce sus pupilas tan
puntual como un muerto en
sus manos sirve el oscuro té mea
la noche y dice gracias no
más el terrible chico de manos vacías no
más sábanas manchadas por el verso por
el cosmos cutáneo amanecido no
más fiebre amontonada en el bolsillo para casa una
niña conteniendo
su vida en sus manos de jabón lee
ojos feriados no
versos a la vuelta de los versos solo
la nada y sus horribles piernas ni
puertos, ni muelles ni
sirenas que en la noche reverberen no
hay adonde sólo
adentro a
veces siente que fue hecho para la opaca loza para
el eterno monólogo después
llega el día y el cartero llovisna perfuma
las vendas no
se va esa nube y
dura mucho el tiempo del porqué Es
ese no escaparse de las cosas ramas
oscuras días
que ya se fueron quedó
su cama el
pobre pájaro ante
la muerte silba y
la hagazaja y
no sabe mucho de la vida apenas
tronarle algunos dedos escribirle
hasta que llueve y
aunque la ama sabe
poco de la lluvia Y
no es más que una lluvia pero
los hombres se mojan y
se quejan caen
las hojas arderán
en silencio irán
al cielo debería
ser entero como un llanto irresistible
emanación de mariposas agrías entero,
débil página asombrosa
brujula de ausencia que
se busca. chorro
de sabia labios
para aprenderse todos
los muslos tiras
de carne, de primas, de alientos que
cuelgan como ropa mal tendida en
un balcón del pensamiento el
niño se sienta a llorar y no dice tiene
miedo en
algún lugar del pensamiento el niño sabe quisiera
que entrara a comerse los muebles a
tragar cada cañería a
razgar las paredes con furia de carne a
sobarse los hombros, las piernas incendiar
cortinas / patear ventanas quisiera
que entrara a glopearlo aliviarlo matarlo a
dormir en el suelo una siesta demensial pero
está parado en el umbral y mira si
se mueve se
ira como se van los pueblos que imagina donde nacieron
soles la
madrugada al fín desesperó ahora
palpita inmerso en transistores y la cama aúlla como zanja afuera
el miedo golpea y el sol late como rata después
va a nacer después
cuando la lluvia sueñe que no tiene culpa ni amor ,ni paz. Ahora
duerme espera
verse llegar abrazarse,
cantar y festejar los ríos irse
bajo los monos de la luna tragarse
como a un sábado lo
despertó la brisa de los grillos ya
era tarde ¡Hace
tanto que no lleve! Y
duele tanto saber que nunca Arremolina el
viento su cabello llora
en descalzo no
ha aprendido en meses y
aún asì camina hasta el trabajo y
qué es lo que mendiga un
simple puño escribiendo simples palabras pequeñas
ruinas que se eclipsan mutuamente un
calor y un estar entre ventiladores ¡Si
tuviera un mundo, un rostro para llorar! Esta
artaud de las palabras. Veinticuatro
años para nombrar a la mañana
Veinticuatro
años sacudiéndose para
llorar por los nuevos embarazos ajenos de
las amadas propias. Imaginar
la luna sin verla y después salir a verla. ¿Y
quién está detrás del placer, delante del mundo? ¿quien construye un mundo sin ombligo y aún bello y desamparado como un
dios? Entonces
se da este poema, se presenta la hoja, leche
absurda impotente de su noche socorrida, desnuda, sin púbis ni vagina. Se
da en adopción, al espejo donde está su cara afeitándose mal. Y
tambien dos manos
para hacer la nada, el
pecho flamante como una placenta, los dientes de amarillo dolor. Veinticuatro
años para agujerear una pared que de hacia adentro y espiarse un poco, tocarse
un rato allá donde no duele, revolucionar la casa con silencios
demenciales. ¿Y
cómo nombrar sino con asco, con rastro, con capa destruida? ¿Y
quien puede nombrar después de tanta lluvia y viento y consideraciones de
la infante piel bajo la máscara de la poesía que se proclama PIEL hace
años y
también lo que hay acá entre ellos y no se nombra nunca nunca y
lo nombra en sí la poesía que cree nombrarlo y se equivoca? Veiticuatro
años llegando, sentándose y enmudeciendo hasta que la gente se
suicida. Tesis
abandonada en la vereda indigna, ...así es la vida, la vida es eso... y
le llora en la cara a la vecina: -¡buenos días! ese
ir y venir de un diálogo a otra inservible realidad, de
un poema a otro simulacro similar, de
desmentirlo a desmentirse desvestirse dormir. de
su tumba milenaria a la verdulería, de allí al almuerzo y a la náusea, de
saberlo todo a discutir la nada, de no saber nada a discutirlo todo y
a que no le importe lo uno ni lo otro, ni
revelarle decirlo escribirlo. Ir
y venir de una vida a otra inexperiencia, de una gambeta al enésimo
dar-se a luz, a
los sitios con asientos o la comunión con las mesas. Y tambien orejas de loco y andar de flan. Cada deuda de su cara, cada carie de su boca, las encías como martes, la verga como un halcón; ¿para caminar descalzo por la cama vacía? ¿para dialogar con un empresario imaginario sobre lo que no sabe y convencerlo? ¿ponerse triste, ser patético, correr por la vergüenza de la noche? Veinticuatro locuras castigas por el verbo, resguardadas por el miedo, veinticuatro miedos escapando, llorando, reconstruyendo un plato de fideos y uno de lágrimas, que un perro lame desmesuradamente, el ocíco ácido por su sal, le pega una patada y le duele y salea la calle donde no está, donde confunde entre èl y vos, o se olvida y no confunde y prende un cigarrillo y le ofrece al compañero de turno, habla, y habla ésto aquello y mira y los mira lo miran hablan fuman ven el día. Todo
esto es asomarse a los volcanes en el paisaje de los suspiros, la
comunión con los umbrales, esto
y no esto, un
poema una ausencia la
comunión... ¿Y
quien no tiene una flor? ¿y quien no tiene a quien regalarla? ¿Y
Quién no se cansa
por fín,. agradece que amaneció y se duerme? ¿Y
quien no besa, no abraza, no procrea?
èl. El hambre
El presidente tiene hambre. Se le notò en la tele rodeado de periodistas muertos de hambre que le pedìan que deje de hablar de hambre... Hay hambre en las calles y en las escuelas pero los que màs hambre tienen màs escondidos estàn, sufre hambre el pobre tipo que duerme desnudo en la plaza y hambre es lo que tienen los ministros cada noche entre las colchas hambre de hambre nomàs es el que tiene la policìa la buena y la mala policìa la policia tiene hambre hambre en las banderas y en las fronteras hambre de siglos de virreinato. Es el hambre el que vive por nosotros dentro de los autos mucho hambre en los almuerzos de Mirta Legrand donde se come bien, en las reuniones de gabinete hay hambre que dà làstima y en las villas el hambre camina con sombrero marcha sòlo el hambre en las provincias y en la corte suprema sueñan que es suprema... de pollo. En cada escasa mamadera hay hambre Los presos tienen un hambre atroz. Los recien liberados, los nunca juzgados los inocentes y los que nunca saldràn de criminales tienen un hambre que les agujerea el cerebro Se ha lanzado la nueva promo del gobierno TODOS SOMOS IGUALES ANTE EL HAMBRE el gobierno se muere de hambre ayer encontrè un discurso presidencial hambre hambre hambre hambre-decìa los gremialistas organizan ollas populares para repartir el hambre que les queda que es tanto como el hambre que les sobra a los artistas en los barritos adolescentes no hay pus hay hambre “Ud acaba de ganar un kilo de hambre” llame ya y se lleva otro de regalo hambre hambre hambre es la ùnica palabra que se aprende en la escuela mi mamà me hambre el payaso plìn plìn se comiò la nariz 1 + 1 = -2. Dos muertes por hambre, reza un titular ayer Inteligencia actuò en manifestaciòn piquetera 20 muertos habrìan disparado con balas de plomo pero todos sabemos que eran balas... de hambre. En los hospitales en vez de suero se coloca hambre en Plaza de Mayo un monumento al hambre fue ingerido. Estaba oxidado pero parecìa nuevo el hambre siempre es nuevo y propio no existe el hambre de los otros los otros no tienen hambre. No lo creemos pero el hambre nos invade, abramos la puerta y respiremos profundamente ¡Què rico el hambre! hambre con hambre comida de sonso filmemos el hambre todos los dìas el hambre nos da de hambrear en televisiòn vendamos hambre comamos al muerto de hambre la poesìa es hambre hambre hambre que se devora devora...
Tan
caminata
preguntan
desde un espejo dos
perlas llenas brotan
como espasmos las preguntas desnudas van
almorzándose lentamente sin
asco. primero
los brazos, los muslos despuès
las piernas, tras
la ventana miran detenerse el agua buscan
el momento de los otros el
espejo contarse
la vida, por ejemplo y
sin embargo el dolor la
paradoja tan
caminata cuando
el sol nos invita viento
que piensa cielo
que después
los faroles encendios para
quien no llora nunca fue
inventada la lluvia suero
femenino de frutales culos
del verano abusada
melodía de nalgas papiros
borrachos surtidos al vuelo impalpables
humedescencias del cielo las
siestas èl
no alguien
penetrará esas diademas hará la noche encarnará
esas macetas con hambre de pechos y
calzones de niña supurando durazneros. sólo
mira esconde
en un cofre su huerto. Mi
nombre
carnecita
entregada a la marea de lo abstracto intentamos
bajarte del árbol te
dimos luz, fuga, choza mostramos
que la vida era eso que
caminabas, que bebías, te enamorabas.
la simple
luna alcanzaría para el beso el
quisiera nombrar las cosas que asustan pero
cuando nombra, llama Soledad
lo llamò lo
llamò ausencia le
dijo dique, sombra, distancia le
puso nombres, lo mirò y lo viò pero
no estaba recién
cuando lo invitan al miedo recuerda
su nombre mirlo,
o siesta, o amor el
miedo siempre tiene forma de
simple estarse su
nombre también en
la letra de la tarde viò palomas No
pudo pegar un ojo en toda la vida
Poema Llueve Gabriela
se pierde entre las toallas naufragan
paladares en su cuerpo eriza
la casa tanta agua. Fueron
esas niñas de su cuerpo se
ahogaron en la espera no
supieron nadar en la vergüenza menuda cubierta
de desnoche pobre
culpa de la siesta El
sopor se llevaba las últimas simulaciones nacía
de su abrazo la vida como
el mundo de los senos de Jandira, les
pesaba el árbol; querían
de una vez besarse ¡se
haga noche! leña. Bosques
de boldos sus
blancas hojas verdes eran
para èl. El
de regreso siempre es el camino correcto. Fiebre quillas
amarillas ajan la carne bullen
las burbujas en sus ojos barcos
de calor navegan
el espacio que no importa como
el tiempo porque
lo único creíble es la espera del
cuerpo que no entiende. como
un loco en reposo sueña
un donde el camino los
pájaros se esconden a su paso y
los árboles lo ayudan. su
nombre está escrito en su espalda.
Campaña Con
Gaby iniciaron una campaña. “Pintemos
a los Indios”. La
propusieron porque viene el gobernador. Entonces
se fueron a una villa que hay atrás de sus casas y
con cal y pinceles los pintaron. Los
indios se quedaron quietos. Blancos
hasta la cintura. Como
postes, les dijieron que se quedaran y
que nunca miraran a los ojos del gobernador. La
campaña va a embellecer a la ciudad. Seguramente
van a recibir un premio. También
consiguieron la publicidad de una pinturería para
la campaña. Job
en el espejo
No
naciò ayer ni hoy sino
mañana. Tampoco
viene ni va ni
se le da la gana. Ayer
con vergüenza y asombro se
hablò tristemente. De
la hallada y pobre libertad se
cansò, del
meláncolico torbellino inmaculado sobra miel ¿entonces? Hoy
mirò esta carcel. Hablar
de esto es
por ahora no
hay más. Anoche
en
sus homoplatos posò toda pasión en
su espalda ese
alejarse de sus riñones colmados
de su caminar su
paso y su corpiño en
pleno severo marinero cantar de
su puerto varado. desearía
tener un brujo que esconder bajo la almohada encuentro
un sudario de sus senos si
apenas anoche. Decir
criò
dos cuervos redondos cada
uno en su dolido cuenco tienen
miedo sus dos cuervos han
parido icoloros desmoronamientos prematura
menta, ardor evangélico, boca y boca monte
de venus de
piedad monte
de infancia el
problema es que siempre quiso decir nada
el
tiempo no le dio tiempo ya
estaba acá ¡no
puede mirar atrás! para
qué todavía
no se decidía y
ya cantaban los grillos ahora
va para acá viene
allá golpea nadie
atiende porque nadie hay. Los
nombres de las cosas
Agua
que cae dale tus tetas quiere
decirse árbol, urgente deliciosa
manteca que lo amanse para siempre. en
el sótano de líricos escombros le
da un nombre a esta tormenta pesa
hasta tu casa golpea
con las manos hechas ciegos. Nada
Cuando estamos faltos de vida no nos alcanza nada nisiquiera el humito de la boca en el invierno ni soñar con Paula de las infancias.
Todavìa
los
libros en la biblioteca son ciudades guardadas arman
palabras de noches imposibles perros
ciegos, primas muertas letras
de umbral que le laven los ojos. Va,
ahora a
dejarle el pasto a los camellos.
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