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Washington,
1 de marzo de 1901 La
Cámara de Representantes de los Estados Unidos de América acepta la
enmienda a la ley de presupuestos del Ejército presentada por el
senador Orville S. Platt, que obliga al gobierno cubano a no concertar
tratados internacionales sin consentimiento estadounidense, autoriza el
establecimiento de bases navales de los Estados Unidos de América en la
isla y concede el derecho de intervención de éstos para preservar
"la independencia de Cuba y la pervivencia de un gobierno
estable", amenazado con proseguir la ocupación y el gobierno
militar mientras dichas condiciones no sean acptadas por los diputados
cubanos. La
enmienda, inspirada por el secretario de Guerra, Elihu Root, y por el
propio presidente William McKinley, partidario de "vínculos
especiales" entre la isla y EUA, es rechazada en La Habana mediante
una procesión de antorchas y no consigue en principio la aprobacióbn
de la Convención Constituyente, la cual, bajo las presiones de la
administración estadounidense, la ratificará finalmente el 12 de
julio, por 16 votos contra 11, con cuatro abstenciones. Destaca el voto
particular de Juan Gualberto Gómez, quien declara que la enmienda
significa "el sometimiento del país vencido al vencedor". La
aprobación del texto, que es incluido en la Constitución cubana, ha
sido precedida de un intento por suavizar sus términos,después de un
viaje a Washington llevado a cabo en abril por diputados isleños. EL
CONTEXTO CARIBEÑO Y LA ENMIENDA PLATT La
enmienda Platt a la Constitución Cubana, vigente desde el año 1902 a
1944, se presenta como una pieza más que afianzaba el intervencionismo
norteamericano en el Caribe en el primer tercio de este siglo. El
objetivo de este estado no fué otro que hacer del Caribe un "lago
norteamericano" donde la seguridad de las inversiones
estadounidenses no peligrara. Mediante una política de
"protectorados" los EUA mantendrían su propia seguridad.
Entre 1901 y 1917 esta política de intervencionismo afectó a cinco repúblicas:
Cuba, Haití, República Dominicana, Nicaragua y Panamá. Junto a la
Enmienda Platt, otros protocolos ratifican las intervenciones: el
Tratado Hay-Pauncefote para Panamá, el Tratado Hay-Bunau-Varilla, la
ley Foreker para Puerto Rico y el "Corolario a la Doctrina
Monroe" de Theodor Roosevelt. Por esta última los EUA se autoimponían
la obligación de actuar "aún a su pesar" ante casos
flagrantes de injusticia o impotencia de los estados latinoamericanos
como un poder policial internacional. Mediante una declaración formal,
el gobierno norteamericano
transforma la Doctrina Monroe de protección en un principio de actuación,
ya que argumentaron que el derecho a la independencia no podía ir
separado de la responsabilidad de hacer un buen uso de ella. Se pone en
práctica la "política del Big-Stick" o "gran
garrote": los Estados Unidos se han autoproclamado árbitros de la
conducta de las repúblicas americanas, legitimados y
"obligados" a intervenir. Con el presidente Wilson, el enfoque
se completa con una justificación moral: conviene intervenir para
obligar a las repúblicas latinoamericanas a elegir gobiernos democráticos.
Wilson representa el caso extremo de intervencionismo, enviando
expediciones armadas a Nicaragua (1913), Haití (1915), República
Dominicana (1916). La existencia de los "protectorados" del
Caribe confirma el carácter de "imperio" de la EUA en esta
zona: es un imperio militar (con fuerzas en Panamá, Nicaragua, Guantánamo,
República Dominicana), pero también gubernamental, económico y casi
patrimonial, al convertirse en dueños de las Islas Vírgenes, Puerto
Rico, Jamaica y Belice. Al terminar marzo del año 17, el Caribe había
pasado a ser un lago Norteamericano, realidad que fué repulsada por las
naciones. EL
CASO DE CUBA Y LA ENMIENDA PLATT El
caso de Cuba a principios de este siglo es quizás de los más
significativos en cuanto a usurpación de
derechos de soberanía política se refiere por parte de los EUA.
La misma guerra de independencia que tan costosa fué para cubanos y
españoles, terminó eclipsada y absorbida, por no decir
"robada", por la nueva potencia económica, militar y naval. En
1898, con la declaración de guerra de Mc Kinley, el Congreso declaró
que bajo ningún concepto los EUA podrían anexionarse la isla de Cuba.
Al firmarse el Tratado de Paz de París (1 de enero de 1899,
aprobado por el Senado norteamericano y ratificado por Mc Kinley el 6 de
febrero) se estableció un gobierno militar. En 1900
comienzan las primeras sesiones de la Convención Constituyente
de Cuba, convocada por el gobernador militar de la isla, Leonard Wood.
Éste estaba interesado en la redacción de una Constitución en la que
se sancionara la subordinación de la isla a los Estados Unidos. El
texto constitucional establecía el sufragio universal, incluidos negros
y analfabetos, el Estado aconfesional, el matrimonio civil como el único
válido, la autonomía municipal y un sistema parlamentario bicameral.
Sin embargo, en contra de la voluntad de la administración Mc Kinley,
no incluía referencia alguna a las relaciones entre Cuba y Estados
Unidos, cayendo así la esperanza de hacer de Cuba una república
semiautonómica. El congreso propone y exige la inclusión de una
enmienda a la Constitución, con el fin de establecer una colegislación
. Esta será la Enmienda Platt por la cual:
-Cuba no podría establecer ningún tratado internacional que
pudiese restringir su independencia
-Ninguna potencia extranjera podría intervenir en su territorio
ni ejercer ningún tipo de dominio o control
-El país no asumiría ninguna deuda superior a sus ingresos
habituales
-Los Estados Unidos de América pueden intervenir para proteger
su Independencia y así como "un gobierno adecuado para la defensa
de la vida, propiedad y libertad individuales"
-Además el gobierno cubano ratifica todas las actuaciones del
gobierno militar norteamericano desde 1899 hasta su formación, y
aplicaría el programa sanitario de este gobierno militar.
-Un tratado futuro entre Cuba y Estados Unidos resolvería el
destino de la Isla de Pinos y Cuba autorizaría la instalación de bases
navales en sus costas.
-Todos estos acuerdos serían objeto de un tratado de permanente
vinculación con los EUA, ya que éstos no podían anexionarla. El
gobierno cubano tuvo que aceptar el "mal menor" de la
Enmienda, ante la amenaza de perpetuidad del gobierno militar. En mayo
de 1902 se establece la República de Cuba, cuyo primer presidente sería
Tomás Estrada Palma. Las condiciones firmadas en la Enmienda no se hacen esperar. En 1903 Estrada Palma autoriza la instalación de la base naval de Guantánamo. En diciembre del mismo año se firma el Tratado de Reciprocidad comercial entre los dos países, que facilitó la exportación de azúcar cubana, la inversión de agentes norteamericanos en la isla, y la importación de manufacturas estadounidenses a costa de las europeas, más baratas. El vínculo se fortalece. En 1904 Cuba es el sexto comprador de productos estadounidenses. Poco después intervendrá la marina en la isla: entre 1906 y 1909 tuvo lugar la ocupación militar de Cuba. El pretexto fue el mismo utilizado en el siglo XIX sobre las repúblicas latinoamericanas, la necesidad de "restablecer el orden" tras las peticiones liberales surgidas en la "Guerrita de Agosto", en la que los insurrectos pedían comicios honestos para la elección de los cargos públicos. El 29 de septiembre desembarcan en Cuba dos mil soldados de infantería de marina, y William Taft asume el cargo de gobernador provisional, bajo la autoridad del presidente norteamericano, prometiendo a los cubanos el restablecimiento del orden y respetando la Constitución de la República hasta nuevas elecciones. Este gobierno directo perduró hasta el 28 de enero de 1909, al acceder a la presidencia José Miguel Gómez, del Partido Liberal. Otra injerencia, en 1912, volvió a dar cuenta de la excusa moral de las intervenciones militares, esta vez, para solventar la rebelión de negros que exigía derechos para la gente de color.
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