Mundo Viejo, Nuevo Mundo.
Carlos I y la Conquista de América
por Mercedes V. Liñán
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Se acerca el centenario del nacimiento de Carlos I, monarca, emperador, señor de los reinos hispánicos. La historiografía nos lo presenta unas veces como el primer rey de la modernidad, constructor de una nueva forma del estado junto a sus contemporáneos de Francia e Inglaterra; otras veces, como el último monarca medieval, señor de territorios que reúne en su persona las herencias patrimoniales de sus abuelos. La perspectiva histórica nos hace entender que el mundo moderno no nació en un día, y el medieval se prolongó en Europa más allá del 1500. En esa fecha del cambio de siglo ya se perfilan nuevas corrientes de pensamiento, como el Humanismo y el lento ocaso de la escolástica, la nueva ciencia empírica, las ideas luteranas acerca de una espiritualidad personal menos dependiente de la institución eclesiástica, y el arte ofrece una nueva estética fraguada en Italia desde el Cuatroccento. Carlos I se dejó seducir por las nuevas formas artísticas encargando a Pedro Machuca en 1527 la construcción de un palacio en el interior del conjunto de La Alhambra, como muestra de la supremacía de la monarquía cristiana por sobre la herencia islámica y medieval. Es el arte del orden y la medida, de la armonía rescatada del mundo clásico; es el arte que muestra a un Dios inserto en un universo perfecto y bello, alejado de aquella "luz del mundo" de las catedrales góticas.
La
ambivalencia entre lo antiguo y lo moderno marcarán el reinado de
Carlos I. En ese ensayo de nueva monarquía conviven los intentos por
racionalizar el oficio de rey -así se entiende la creación de los Consejos
que debían reunirse periódicamente, por ejemplo-, con la convicción
de que la seguridad del estado y de la sociedad dependían intrínsecamente
de la unidad religiosa. Es aquí donde se inscriben las guerras
de religión europeas (pues tampoco los príncipes
protestantes podían desprenderse de la idea de unidad del trono
y el altar) , las guerras contra el Imperio Turco y, cómo no, uno de
los episodios más controvertidos de la historia de España: la dilatada
conquista, organización y colonización de los territorios americanos,
el Nuevo Mundo que el reino de Castilla se empeñó en
vincular al Viejo. Podemos recordar cómo durante su
reinado las líneas maestras de la conquista quedaron definidas, con la
incorporación de las grandes áreas de Mesoamérica y los Andes -y la
sumisión de los imperios Azteca e Inca-, con las expediciones al Pacífico,
el viaje de Magallanes terminado por Elcano, los viajes por las costas
del Caribe.....
Justamente las palabras viejo y nuevo nos aclaran con precisión
cómo fue entendido este fenómeno de incorporación de territorios y
colonización de los mismos: por primera vez
Europa se enfrentaba a unas religiones desconocidas, que no eran
ni judía ni mahometana; por primera vez encontraban tipos raciales que
no se ajustaban a los conocidos, sin hablar de la organización social
de imperios que no eran ni el Romano, conocido por la historia, ni el
Carolingio, heredero del cual era Carlos I de España y V de Alemania.
Todo un reto para una monarquía que se veía a sí misma como moderna,
pero que hundía las raíces más hondas de su fundamento en el
medievalismo: la herencia patrimonial de los reinos, y la justificación
de la política por la fe.
En 1504 se creaba la Casa de Contratación y en 1524 se
funda el Consejo de Indias. Dos instituciones únicas, específicas
para organizar en sentido moderno aquella avalancha variada y multicolor
de territorios, personas, recursos, intereses.... Y dos grandes
planteamientos que el rey tuvo que afrontar: de un lado las protestas de
los padres Las Casas y Montesinos que derivaron en las Leyes
Nuevas de 1542, que prohibían la esclavitud de los indios y los
abusos de encomenderos y conquistadores, y del otro, la polémica sobre
los Justos Títulos de la conquista de América . Ambos
episodios de controversia pretendían solventar preguntas y cuestiones
cruciales para la monarquía y sociedad hispánicas: ¿qué naturaleza
tenía el indio? ¿qué títulos justos podían esgrimirse para ocupar
el continente? ¿tenía el Papa potestad para donar al rey cristiano
tierras que ya estaban ocupadas y que no eran "res nullii"? ¿desaparecerían
con ello los antiguos señoríos indígenas? ¿cómo compaginar la
libertad del indio con la explotación de la tierra? ¿podían los
castellanos "requerir" al indio para ser
sometido a la Corona y a un "señor" al que serían entregados
en "encomienda"?. Requerimiento,
encomienda, instituciones tomadas del mundo de la Reconquita, que sin
embargo en este mundo moderno que recién empezaba van a ser
cuestionadas. Las Leyes Nuevas fueron publicadas en Barcelona en el mes
de noviembre de 1542 , y entre otros fines, sus artículos iban
encaminados a preservar la integridad del indígena, denunciada como había
sido por Montesinos y Las Casas, convertidos los dos en adalides contra
la teocracia y la doctrina de la evangelización forzosa. Como
complemento, otro dominico, el padre Francisco de Vitoria
sentó el cuerpo doctrinal del derecho internacional y el derecho
de gentes , especialmente con sus lecturas De Indis y De
Iure Belli. En
ellas aborda los conceptos de libertad natural e igualdad jurídica del
indígena -en verdad de todos los hombres-, y termina negando el poder
temporal del Papa. Sin
embargo, estos "innovadores" partían de planteamientos
medievales: Maquiavelo no hubiera necesitado justificar dominación o
conquista alguna. He aquí la gran contradicción de aquella monarquía
por primera vez hispánica , aglutinante de los viejos y
enfrentados reinos peninsulares. Citando a Antonio Tovar "Si es un
honor que España llevara a la conquista como un remordimiento, ese
honor es medieval". PARA SABER MÁS: TOVAR, Antonio: Lo medieval en la conquista y
otros ensayos americanos. Seminarios y Ediciones s.a. , Madrid,
1970. PAZ, Octavio: El laberinto de la soledad.
Fondo de Cultura Económica, México, 1990. SERRERA CONTRERAS, Ramón María: Descubrimiento,
Colonización y Emancipación de América. Historia de España. Ed.
Planeta, Barcelona, 1990. PICÓN-SALAS, Mariano: De la conquista a la
independencia. Tres siglos de historia cultural hispanoamericana.
Fondo de Cultura Económica, México, 1969. DUBY, Georges: La época de las catedrales. Arte y
sociedad, 980-1420. Ed. Círculo de Lectores, Barcelona, 1999
(1ª edición 1976). GARCÍA DE CORTÁZAR, F. y GONZÁLEZ VESGA, J.M.: Breve
Historia de España. Círculo de Lectores, Barcelona, 1995. NIETO ALCAIDE, Víctor: La luz, símbolo y sistema
visual. Cuadernos de Arte Cátedra. Madrid, 1981.
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